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De dioses y monstruos (dejad que los niños…)

Estoy francamente horrorizado con lo que está ocurriendo en la iglesia católica en estos últimos meses… bueno, no sólo con lo que está ocurriendo ahora, sino más bien con lo que ha estado ocurriendo durante muchos años y se está destapando ahora. Bélgica, Irlanda, Brasil, Alemania, USA, España…

¿Cómo es posible…? ¿Cómo puede ser que tanta gente a quienes se ha estado encomendando la educación de sucesivas generaciones de jóvenes y niños se hayan estado comportando como animales?

Y eso no es lo peor… porque desgraciados hay en todas partes, en todas las culturas y en todas las doctrinas… lo  peor ha sido el sucesivo encubrimiento de todos esos desmanes por las “más altas instancias” de la curia. Qué hipocresía, qué falta de moral… qué vergüenza. Esa es la actitud que atrae a pederastas a la iglesia católica: el encubrimiento, el mirar para otro lado; se sienten protegidos y terminan por tapar otras actividades mucho más positivas que se pueden estar realizando por estas sociedades.

“Dejad que los niños se acerquen a mi”

Creo que ya es momento de desterrar a todos estos falsos puritanos de nuestra sociedad; hay que encerrarlos, apartarlos, alejarlos de nuestros niños. A quienes han incumplido la ley, a quienes han abusado, a la cárcel… con los presos comunes; que prueben su propia medicina. A quienes han encubierto, a la cárcel. A quienes han coaccionado para ocultar, a la cárcel.

“Dejad que los niños se acerquen a mi”

Cada vez soy menos agnóstico y más ateo… casi, casi, ya anticlerical. Cada vez soy más militante “anti-esta-gente”. Prácticamente es la única cuestión sobre la que ya no dudo… y lo han conseguido ellos: los mismos que intentan convencernos de que su antinatural modo de vida es el bueno, el adecuado. ¿Cómo podemos aceptar nada de lo que nos dicen? ¿Cómo podemos creernos nada de sus melífluos sermones? ¿Cómo podemos aguantar tanta hipocresía?

Alejemos a nuestros niños de ellos. Que no los toquen, que no los miren, que no les hablen. Fuera.

(Me ha salido un post un tanto duro. En mi defensa diré que tengo dos niños pequeños. Por cierto, aunque había encontrado alguno, no he sido capaz de colocar un chiste asociado a esta entrada, como suelo hacer…)

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  1. 28 junio, 2010 en 17:33

    No, no ha sido para nada duro el post.Esta gentuza, delincuentes, violadores e hipócritas se han dedicado a explicar a un porcentaje de la infancia de generaciones eso de como un camello puede entrar por el ojo de una guja … Ascazo de escoria …

  2. 29 junio, 2010 en 11:30

    Buen articulo, gracias.No entiendo como se puede vivir de la fe que tienen otros , eso es lo que hacen los sacerdotes, viven de la fe que tienen otros sin dar un palo al agua.

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